lunes, 19 de agosto de 2013

Había una vez...


Había una vez, una familia paseaba por el parque natural del Monasterio de Piedra, cuando de repente... Zas! Encontró la casa de la abuelita de Caperucita Roja :)

No vieron al lobo, pero volvieron a casa por el atajo que usaba él en el cuento.

Y fueron felices y comieron perdices. FIN.